YO – TÚ

YO – TÚ

Si estás leyendo esto es por algo, no es una casualidad, una parte de ti desea un cambio.

Cada segundo que vivimos es lo único que tenemos, y es un momento nuevo. Un momento que nunca se volverá a repetir.

Eres una maravilla. Eres único. En todos los años que han pasado, no ha habido una persona como tú. Tus piernas, tus brazos, tus dedos, tu manera de moverte. Tienes la capacidad para todo.

Tienes mi permiso, pero sobro todo tienes tu permiso para ser todo lo que quieras ser.

Yo siento un lector que está delante de esta pantalla capaz de modificar sus hábitos.

YO = TÚ

TÚ,  esa persona que convive contigo las 24 horas del día, los 365 días del año, de la que te olvidas en muchas ocasiones, que dejas de escuchar, te quedas en el enredo de los pensamientos y olvidas que era lo que sentías, necesitabas y querías.

Pero no estamos aquí para corregir lo erróneo, estamos para hacer florecer lo bueno y crear buenos hábitos.

El cerebro recuerda lo que le conviene para la supervivencia, por lo tanto es necesario hacer un nuevo camino.

No es cuestión sólo de comida. Es cuestión de recordar quién eres.

Dedícate tiempo.

La educción nutricional empieza por entender que tú eres lo primero, que estás aquí para cuidarte. Nadie puede hacerlo por ti.

Organizar tu semana, la lista de compra, ir a la compra, hacer ejercicio, prepara tu comida, descansar, pasear, tener tu tiempo…

Todo esto es cuidarse y lo convertiste en una obligación rutinaria, en un “tengo que…” (esa orden que mandas a tu cerebro automáticamente).

¿Es fácil? No. Pero eres tú mismo quien lo tiene que valorar. Es verdad que estamos viviendo un momento en la sociedad donde el estrés forma parte de nuestra rutina y en la que sin ser conscientes en muchas ocasiones entramos y la consideramos habitual. Pero no, el estrés y la falta de tiempo no tiene porque formar parte de tu vida.

Es cada uno quien decide a que dar prioridad.

Claro que el trabajo, familia, amigos, hijos… son importante, pero Tú también y sino te cuidas un día romperás, porque los humanos también rompemos.

Cuídate, dedícate tiempo y amate mucho.  El día a día será más fácil, más tranquilo… y más feliz.

Despacio, cada día un paso más hacia ti. Tú eres el camino que deseas.

P. D: Come Felicidad